El conflicto tiene sus orígenes en 1991, cuando un grupo de insurgentes del norte se enfrentaron al gobierno militar. Ese gobierno militar dirigía el país desde 1969, cuando Mohamed Siad Barre tomo el poder mediante golpe militar y asesinato del antiguo presidente electo democráticamente. El origen de esos grupos insurgentes del norte de Somalia se deben sobre todo a la precaria situación humanitaria y económica bajo el gobierno de Barre. Los grupos insurgentes lograron su destitución en Enero de 1991, pero empezó el enfrentamiento entre los que le querían de vuelta y los que deseaban otro gobierno. Todo esto acabó en un estado sin ningún tipo de gobierno, y con muchas escisiones internas entre tribus y grupos rebeldes.
Al mismo tiempo, surgieron varios movimientos independentistas, y cuatro de las regiones de Somalia se declararon independientes al no haber un estado central: Somalilandia, la zona de Jubalandia, la república de Puntilandia y el pequeño enclave de Galmudug. En el caso de Somalilandia, su estatus es de soberanía discutida, pese a que posee ya una moneda propia, ha celebrado elecciones con pluralidad política, además de una constitución estable. Además, ha sido reconocido como estado por numerosos países. Por su parte, Puntilandia no posee forma de gobierno, ya demás tiene varios conflictos, tanto con Somalia como con Somalilandia, con la que disputa sus fronteras. El tercer estado, Jubalandia, se declaró autónomo en 1998, aunque al año siguiente se retractó de esa proclama tras un recrudecimiento de los enfrentamientos entre grupos. Por último Galmudug es otra de las escisiones territoriales que ha sufrido Somalia, Su territorio es mínimo, una pequeña zona sin acceso al mar. Es la más reciente, autoproclamada el 14 de agosto de 2006 por los Sacad, con su propia moneda y presidente.
Los grupos rebeldes al antiguo gobierno y los que querían que volviera el poder, pese a que en un principio parecían unidos y con objetivos comunes, acabaron volviéndose unos contra los otros a mediados de los 90. Esto ocasionó un clima mayor de guerra abierta y de descontrol en el país, que ha acabado convirtiéndose en una guerra sin objetivos, más bien en un conflicto tribal por el control del país.
La ONU intervino en Somalia en 1992 con el fin de restablecer el orden y de proporcionar ayuda social a la población. Al mando de la operación se puso a Estados Unidos y a Italia, que formaron la UNITAF. El momento más crudo de la estancia de las tropas internacionales, fue la batalla de Mogadiscio, donde murieron 43 soldados del cuerpo de paz y mil milicianos. En esta batalla se inspiró la película Black Hawk Down y el libro homónimo. Debido al alto número de bajas, la ONU decidió que era hora de retirarse. Si algo se puede extraer de esa presencia de la ONU en el país es que fue una presencia tardía y poco efectiva. Además, la comunidad internacional acusó a Estados Unidos de involucrarse a cambio de concesiones petrolíferas, lo que desvirtuó aún más la labor intergubernamental.
Tras la ONU, llegaron nuevos intentos de control de la situación que poco dieron sus frutos. La formación en Abril de 2000 de un Consejo Nacional de Transición en el exilio parecían los primeros pasos para que en el país descendiera el nivel de violencia. Sin embargo, la guerra creció en virulencia. La Alianza para la Restauración de la Paz y Contraterrorismo (ARPC), formada por señores de la guerra se formó para luchar contra la Unión de Tribunales Islámicos (UTI), que con el apoyo de Al-Quaeda y otros grupos islámicos extremos, empezaban a aglutinar a grupos extremistas el país. La UTI convenció a la ARPC para que se uniera a sus filas, oferta que aceptó, formando la primera gran agrupación de bandos desde que se inició la guerra. El consejo nacional de transición, ahora ya con un enemigo claro y con la ayuda etíope, logro derrotar a la coalición en diciembre de 2006, que se volvió a separar en pequeños grupos, volviendo de nuevo a las luchas de clanes y guerrilas, como las que existían durante el resto de la guerra. Que de formara un grupo tan fuerte apoyado por Al-Quaeda y Al-Shaaab, no paso desapercibido para los estadunidenses, que en enero de 2007 se desplegaron por el país en busca de miembros de la UTI.
En la actualidad, Somalia vuelve a estar sin ayuda internacional, pero si cuenta con ayuda de la Unión Africana. La guerra se ha vuelto de nuevo un conflicto contra los islamistas radicales y los grupos tribales del país, aunque parece que el conflicto sigue un camino que desembocará a la paz. Desde el inicio del enfrentamiento, Mogadiscio no había sido terreno del Consejo Nacional de Transición, como lo es ahora. Además, el grupo Al-Shaab, la facción de Al-Quaeda más importante en el país, retrocede más. Lo que sí es más improbable es que el país recupere su forma original, ya que seguramente, algunos de los estados formados durante la contienda se mantendrán como independientes cuando la guerra acabe.
Navegación:
Resumen de la Guerra de Somalia
Situación de los refugiados:
No hay comentarios:
Publicar un comentario