domingo, 14 de octubre de 2012

Europa en cambio: la crisis de la confianza.

   La crisis ya no es ese asunto tabú y que los políticos se esforzaban en ocultar en sus primeros días. Ahora ya forma parte de nuestra sociedad, se ha asentado con nosotros, vivimos con ella, y es parte ya inseparable de la sociedad y del nombre de nuestro país. Poco se ve ya de lo que se consideraban los factores detonantes de la crisis. Desde 2008, los países han intentado aplacar estos causantes de la crisis, que arrancó por problemas en el sistema financiero, en el sistema crediticio e hipotecario, la alta inflación… Todo eso se puede considerar factores del pasado, ya en parte solventados por las políticas de los gobiernos, que optaron por inyectar dinero a los bancos y una serie de medidas de ajuste.

   Pero  la crisis sigue cerniéndose sobre nosotros. La respuesta a esta paradoja es la falta de confianza. Pase lo que pase, y se tomen las medidas que se tomen, nunca serán suficientes o tendrán frutos si estas medidas no consiguen la confianza de los inversores. Porque son ellos, en último término, lo que pueden hundir o salvar a un país.

   Entre los diferentes métodos que existen para valorar la confianza de los inversores, están las agencias de calificación, los valores de la bolsa, etc… Pero sin duda, uno de los más relevantes y el que más se está haciendo oír últimamente, es la prima de riesgo. Prima de riesgo o diferencial de deuda es actualmente la gran losa que arrastra a España.

   Este término, frecuente en la jerga macroeconómica, es uno de los valores más usados para representar la confianza a un país. Sin duda no es tan valioso o exacto como el dato del interés que paga el bono a 10 años, que sí proporciona con exactitud las expectativas de un país y su estado actual, librándose de esa carga comparativa de la prima de riesgo. Pero la prima de riesgo si es un buen orientador y su evolución es un factor útil de analizar. La prima de riesgo de España hoy ronda los 420 puntos básicos, es decir, a España le cuesta un 4’2 por ciento más de interés financiarse emitiendo un bono a 10 años que a Alemania, país cuyo valor se considera base en la Unión Europea. Este valor se encuentra muy lejos de los 1660 puntos que tiene Grecia (es decir, el interés de su bono a 10 años es un 16,6 por ciento de interés más que el Alemán) o los de Portugal, que se sitúa alrededor de los 660 puntos, pero es peligroso. Estos valores de la prima de riesgo española ya la sitúan como un país con posibilidades de no pago y cuya financiación es muy cara.

   Para analizarla, es interesante ponerla en perspectiva temporal. Es muy difícil hacerse una idea con solo un número, ya que es un valor muy variable. Este gráfico nos muestra los valores en los últimos 5 meses de la prima española de los bonos a 10 años en comparación con otras economía de la EU, y de ella podemos deducir la tendencia que puede tomar la misma. Esto ayuda a hacerse una idea de la confianza que tienen los inversores actualmente en el país.

   Si analizamos la evolución de la prima de riesgo, vemos que esto no siempre ha sido así. En los primeros años de la crisis, los inversores confiaban en el país y en sus posibilidades de futuro. Y antes de la crisis, nuestra prima de riesgo era nula o incluso menor que la del bono base a 10 años de Alemania, llegando a situarse a -5,6 puntos básicos en 2004. Pocos países han sufrido un incremento tan doloroso para su economía, a excepción de Portugal, que sufrió un incremento de 800 puntos en el año 2011, o Grecia, de 2409 puntos en el mismo año. La de España se ha incrementado de forma menos rápida, pero aún así, incesante. Creciendo solo en 2 años, de 2010 a 2011, 260 puntos.

   Pero en 2012, parece que la presión económica no hace atisbo de relajarse. Mientras que la prima de muchos países ha bajado en lo que vamos de año, en algunos casos muy acentuadamente, como aquellos países rescatados, la prima de España sigue su escalada. Por ejemplo, en Portugal ha bajado 280 puntos y en Grecia 533. España sigue su ascenso, habiéndose incrementado 125 puntos en este año, uno de los mayores incrementos desde el inicio de la crisis. Esto teniendo en cuenta que ahora no está en uno de sus puntos más altos, habiendo superado los 635 puntos este año. Pocas veces en los últimos años se había visto en España una prima tan alta, y por tanto, unos intereses tan altos. Para recordar un dato por encima de los 500 puntos, hay que remontarse a la recesión de los noventa, las dos últimas veces que se superaron, en 1993 y 1995.

   Rememorando el pasado, la situación económica del país no es peor que en la media de su historia, como se ve en esta gáfica. En la mayor parte de nuestro pasado reciente, desde 1881 hasta 1966 el interés se ha movido en el 5, 6 o 7 por ciento. Lejos queda el 64 por ciento de interés que pagábamos en 1825, o el 10 o 12 por ciento de interés de media entre 1821 y 1881. Más reciente e igual de dura fue la época de los años 70 a los 2000, si bien al final de este periodo los intereses ante el bono a 10 años español bajaron drásticamente, la media en ese periodo rondó el nueve por ciento. Si bien estos valores no tienen en cuenta inflación ni la divisa del país, si sirve a modo orientativo para saber como ha sido el pasado de los intereses que pagamos. Actualmente pagamos un 5’7 por ciento de interés, un numero no alto comparado con la historia, pero si alto comparado con los últimos años, con nuestros países vecinos y con el daño social que causa.

   La crisis aún estará unos años más con nosotros, por lo que es preciso aguantar. Como demuestra la historia, ha habido momentos peores y momentos mejores, pero siempre hay algo que persevera: las personas y su voluntad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario